Peregrinación Familia

Peregrinación de familias a Fátima

Un centenar de personas participó, en la semana de Pascua, en la Peregrinación de las Familias a Fátima, organizada por la Delegación Diocesana de Familia. Durante cuatro días los peregrinos pudieron profundizar y revivir el mensaje de la Virgen del Rosario en sus apariciones a los tres pastorcillos, Lucía, Jacinta y Fracisco, en 1917. Un mensaje que no ha perdido actualidad y valor en nuestros tiempos. “Mi Corazón Inmaculado será tu refugio y el camino que te conducirá hasta Dios”, le dijo la Virgen a Lucía.

Presidida por el Obispo Auxiliar, Mons. Juan Antonio Aznárez, el numeroso grupo celebró la Santa Misa en la Capilla de las Apariciones, la Capelinha. Ya por la noche, asistieron en el mismo lugar al Rosario de Antorchas, recordando las palabras de la Virgen a los pastorcillos: “Rezad el Rosario todos los días para alcanzar la paz del mundo y el fin de la guerra”. También visitaron, en Aljustrel, las humildes casitas en las que vivieron los pastorcillos: Lucía, Francisco y Jacinta. El delegado diocesano de Familia, Miguel Garísoain, fue desgranando el mensaje de la Virgen en la visita al pozo de Arneiro y la cueva del Cabeço, donde el Ángel de Portugal se apareció a los pastorcillos. Haciendo frente al viento y la lluvia, los peregrinos navarros también rezaron el Vía Crucis entre los campos donde los pastorcillos cuidaban de su rebaño.

El grupo de peregrinos estaba formado por personas de varias parroquias: Cizur Mayor, Barañáin, Tudela, Peralta… El colorido y tesón lo dio un nutrido grupo de peruanos, miembros de la Cofradía del Señor de los Milagros, de la parroquia de San Miguel de Pamplona. A la peregrinación se sumaron también los seminaristas de Seminario Conciliar de Pamplona, que aportaron alegría y piedad e hicieron una gran labor pastoral con los más pequeños.