Ochagavía2

El Valle con Cristo: ¡Sal de tu Pueblo!

El pasado 23 de junio, tuvo lugar la cuarta celebración dominical del Valle y Almiradio de Navascués, en Güesa. Un domingo al mes tiene lugar una celebración en algún pueblo pequeño del Valle o Almiradío, con el doble objetivo: Encontrarse como Iglesia comunidad de comunidades, salir de sus pueblos e ir al encuentro de otros. Y también ir a los pueblos pequeños para acompañarles, animarles y decirles que lo importante es el amor. Las celebraciones anteriores tuvieron lugar en Uscarrés, Oronz, Izalzu. En Güesa, se encontraron miembros de varias comunidades cristianas parroquiales que hacen vida en el Almiradío de Navascués y en el Valle de Salazar.

Nuestro Lema “¡El Valle con Cristo sal de tu pueblo!” han querido caminar en dos modelos de misión. Por una parte un modelo más geográfico: «sal de tu tierra» puede ser entendido como una invitación a dejar tú pueblo, pasar a otro pueblo y vivir en medio de otro pueblo, a fin de llamar a su gente al seguimiento de Jesús en la Iglesia, no la iglesia de mi pueblo sino a la Iglesia Universal. Y por otra parte un modelo de situación misionera: «sal de tu tierra» puede leerse de otra manera. Sal es el elemento que da sabor y que transforma. Los cristianos están llamados a ser sal que transforma el mundo. La finalidad última de la misión es la transformación del mundo mediante el testimonio cristiano en favor de los valores del Reino.

Mientras el primer modelo pone el acento en la necesidad de cambiar de geografía para cumplir la misión, el segundo lo pone en la necesidad de actuar en situaciones particulares que bien pueden darse en cualquier parte de nuestro Valle y del mundo. El primer modelo proyecta nítidamente la dimensión «ad extra» que posee la misión de la Iglesia, esto es la necesidad de salir de lo propio, del propio pueblo para ir al encuentro del otro. El segundo modelo resalta que hoy las situaciones misioneras «ad gentes» se encuentran por doquier, incluso en nuestros propios pueblos.

Ser «luz del mundo» y «sal de la tierra» fue confiado en primer lugar a la Iglesia-comunidad y no a tanto a los misioneros individuales. Siendo miembros de esa Iglesia-comunidad nosotros participamos en esa misión de Cristo que transforma el Valle y el mundo.

Todo esto servirá como preparación para el quinto encuentro que celebraron será el 5 de octubre en Ezcároz con el tema: “En un mundo violento, lleno de divisiones… Jesús y su mensaje: trasformar la persona y el mundo desde la No Violencia”.