Tres nuevos sacerdotes en la Iglesia de Navarra

El pasado domingo, 21 de junio, la Santa Catedral de Pamplona ha acogido, a las seis de la tarde, la celebración de la ordenación presbiterial de Héctor Arratibel, Jorge Tejero y Manuel Reynaldo Fajardo.

La celebración, presidida por el Arzobispo, Mons. Francisco Pérez, comenzó con el canto de “Pueblo de Reyes”. La Capilla de Música de la Catedral de Pamplona fue la encargada de la música de esta entrañable celebración.

Tras las lecturas dio comienzo el rito de la ordenación. Tras las presentaciones de los futuros presbíteros, el Arzobispo saludó a todos los allí reunidos, recordando de modo especial a los enfermos que han pasado el coronavirus, especialmente a Miguel Larrambebere, rector del Seminario San Miguel de Pamplona, que tras un largo periodo de tiempo aislado pudo asistir a la ordenación. También agradeció la labor de los sanitarios y de todos los que han ayudado a los enfermos. Saludó de modo especial a los padres de los seminaristas y a los formadores de los seminarios. Don Francisco no quiso dejar de felicitar a los padres de Jorge Tejero por haber sido abuelos un día antes de la ordenación de su hijo.

En la homilía les recodó a los futuros sacerdotes que ya no se pertenecían, porque a partir de ese día pertenecerían a Dios. “Por esta pertenencia viviréis la obediencia, el celibato y la pobreza”, les explicó.

“La obediencia no será un peso, sino las alas que os lleven a la santidad. Si amamos a Dios le obedeceremos y cuando le obedecemos llegamos a vivir una vida de libertad, de alegría y de responsabilidad pastoral”, les recordó.

“Cuidad con esmero vuestro celibato. El celibato es un regalo que Dios concede. El hedonismo ha favorecido un estilo de vida que elimina la pureza de corazón, pero la castidad vivida en el celibato construye la vocación con una belleza y fulgor espiritual que dignifica al cuerpo como templo del Espíritu Santo”, señaló nuestro Arzobispo.

Finalmente les habló de la pobreza, recordándoles que “ante un materialismo tan feroz, donde el dinero se convierte en una obsesión, hoy os recordamos que la pobreza es vivir con austeridad y con la mirada puesta en los más necesitados. Vuestra misión se desarrolla en medio del mundo. Y es consciente de que los bienes creados son necesarios para el desarrollo personal del ser humano, pero debéis usar estos bienes con sentido de responsabilidad, moderación, recta intención y desprendimiento”.

Tras la homilía, el Señor Arzobispo dialogó con los futuros presbíteros, quienes manifestaron su voluntad de desempeñar el ministerio. Además, prometieron respeto al Arzobispo y sus sucesores. A continuación, se pidió la gracia de Dios y la intercesión de los santos en favor de los ordenandos, mientras los tres jóvenes se portaron rostro en tierra como signo de humildad y súplica ante Dios. Posteriormente tuvo lugar la imposición de manos del Arzobispo sobre los ordenandos, con la que se le confiere el don del Espíritu Santo para el ministerio sacerdotal. A continuación los presbíteros realizaron una imposición de manos en conjunto como símbolo del espíritu ministerial que comparten con los ordenandos. Los nuevos sacerdotes se revistieron con las vestimentas que les corresponden: casulla y estola. Después el Arzobispo ungió sus manos con el Santo Crisma y les entregó el pan sobre la patena y el cáliz con el vino y el agua para la celebración de la Misa. Finamente les dio el abrazo y el beso de paz que sella su ingreso en el sagrado orden.

Don Francisco les dio la enhorabuena y felicitó a la Iglesia de Navarra por tener tres nuevos sacerdotes. “Ojalá el Señor mande muchas más vocaciones sacerdotales”, dijo.

A partir de ese momento continuó la celebración de la Santa Misa, con la participación de los tres nuevos sacerdotes.

Antes de terminar, Héctor Arratibel, en representación de los tres nuevos sacerdotes, salió a leer unas palabras de agradecimiento: “Damos gracias a Dios por habernos llamado al sacerdocio, a nuestras familias por habernos acompañado durante todos estos años. Gracias a la Iglesia, en la persona del Arzobispo don Francisco y de su Auxiliar don Juan Antonio, por habernos ayudado a discernir la llamada. Gracias también a los seminarios, el Conciliar San Miguel y el Misionero Redemptoris Mater, a los rectores, a los formadores y a los directores espirituales. Gracias a todas las personas que han hecho que la casa funcionara. Un agradecimiento especial al Cabildo de la Catedral pro ayudarnos a que la ceremonia saliera adelante y también a la Capilla de Música por ayudarnos a rezar con el canto. No nos podíamos olvidar de las instituciones, parroquias y comunidades del Camino Neocatecumenal que nos han acogido en nuestros años de pastoral. Y tampoco nos olvidamos del CSET y de todo su personal. Gracias a todos los aquí presentes y a todos los que nos han seguido a través de You Tube. Una petición para todas las personas que rezan por nosotros: seguir haciéndolo para que seamos sacerdotes según el corazón de Cristo, y pedid también para que sean muchos los jóvenes que le digan sí a Dios en el sacerdocio. A nuestros hermanos presbíteros y a nuestra futura feligresía, tened paciencia con estos recién ordenados y ayudadnos con vuestro buen hacer y oración”.

La celebración terminó con un largo aplauso como símbolo de la bienvenida que se les da a Héctor Arratibel y Jorge Tejero, del Seminario Diocesano Conciliar San Miguel de Pamplona y a Manuel Fajardo del Seminario Diocesano Misionero “Redemptoris Mater” como nuevos sacerdotes de la Iglesia de Navarra. ¡Enhorabuena!