Bendicion Abacial del P. Francisco Javier Urós Murillo

El pasado 7 de octubre, a las 11:30 horas, tuvo lugar, en la capilla del Monasterio de Nuestra Señora de la Oliva, en la demarcación territorial de Carcastillo, la celebración de la bendición Abacial del P. Francisco Javier Urós Murillo

Nuestro Arzobispo don Francisco fue el encargado de presidir la Eucaristía, en la que concelebraron el Obispo de Córdoba, Mons. Demetrio Fernández; y el Obispo Auxiliar de Pamplona, Mons. Juan Antonio Aznárez; el Abad de Santa María de Huerta, en Soria, el P. Isidoro; el Abad cisterciense de Poblet; el Abad cisterciense de Burgos; el Abad benedictino de Leyre y monjes y sacerdotes diocesanos de Córdoba y de Pamplona.

La predicación de la homilía fue pronunciada por el Padre Isidoro, Abad de Santa María de Huerta, quien hizo todo un recorrido pastoral y humano de lo que debe ser un Abad, señalando que debe ser como un padre para cada monje, sin perder de vista que lo primero es amar y servir con la autoridad que significa. Además, debe ayuda a crecer por el camino de la santidad a los hermanos de la Comunidad como un padre que cuida de sus hijos. “Un padre espiritual y un pastor solícito que acompaña a los hermanos, sin limitarse a vigilar por el cumplimiento de todas las normas, pues estar demasiado encima puede “exasperar a los hijos”. Un padre que se sabe adaptar a todos y a cada uno, sin esperar a que los hermanos se adapten a él. Un padre que no infantilice, que sepa dar responsabilidades y promueva la colaboración de todos, haciéndoles ver que solo madura quien entrega su vida. Un padre paciente que crea en sus hermanos, pues eso les dará vida”, señaló.

 

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