Renovación del voto de las 5 llagas

Cada Jueves Santo, la parroquia de San Agustín de Pamplona sirve de escenario para la renovación del Voto de las Cinco Llagas. Este año, como consecuencia de la pandemia del coronavirus, este acto, que se remonta a 1599 cuando la ciudad imploró la intervención divina para verse liberada de la peste que arrasaba ciudades enteras, y que en Pamplona dejó 279 muertos, se trasladó al pasado viernes, 3 de julio.

Al acto, que fue presidido por el párroco Juan José Cambra y concelebrada por el capellán de la Hermandad de la Pasión del Señor, Alfredo Urzainqui, contó con la presencia, a título personal, de 5 concejales del Ayuntamiento de Pamplona, así como el alcalde Enrique Maya. También estuvieron presentes los priores de la Hermandad de la Pasión y de Paz y caridad. En el altar estuvo colocada la efigie y la bandera de las cinco llagas. Fue una Eucaristía ordinaria, con las limitaciones de aforo y las medidas de seguridad vigentes.

Las Cinco Llagas es una antigua tradición recogida en las llamadas diez promesas seculares de la ciudad. El objetivo del acto es renovar el voto, un acto institucional que el Regimiento instauró por acuerdo municipal el 30 de mayo del año 1601 en agradecimiento a que cesara la epidemia de peste bubónica que amenazaba a la ciudad.