Cartas pastorales 2012

Monseñor Francisco Pérez, nos anima a consagrarnos al Corazón de Cristo

El Señor no sólo quiere la consagración de cada individuo, también quiere que las familias se consagren a Él. Por eso promete el Señor a las familias que se entreguen a Él: “Les daré todas las gracias necesarias para su estado de vida. Les daré paz a sus familias. Las consolaré en todas sus penas. Seré su refugio durante la vida y sobre todo a la hora de la muerte. Derramaré abundantes bendiciones en todas sus empresas, Bendeciré las casas donde mi imagen sea expuesta y venerada”

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